“Criticaen25” es un punto de encuentro para todos los cinefilios, habitantes del séptimo planeta del sistema solar de las artes. Una propuesta amena y divertida a la par que abierta al debate y a la reflexión en la que, tan diariamente como sea posible, se irán comentando películas de todos los tiempos, con independencia de su género o fama. Un lugar en donde relajarse y disfrutar de un rato agradable en buena compañía.

¿Puede el Oprimido Convertirse en Opresor?

¿PUEDE EL OPRIMIDO CONVERTIRSE EN OPRESOR?


 Si hay una constante en el cine bélico de la Segunda Guerra Mundial, son las atrocidades sufridas tanto por los judíos como por otras razas como gitanos, a por los que también fueron aunque no se dice del mismo modo, y como tras el fin de la guerra se constituye el estado de Israel (aunque no faltan voces conspiranoicas que dicen que eso se permitió para la creación de tal país, una de esas teorías cuyo porcentaje de verdad es difícil de precisar). Ahora bien, ¿qué se hace cuando los que en su momento fueron los oprimidos pasan a ser los opresores y, en la Guerra de los Seis Días de 1967, Israel se mete en Gaza y ocupa la zona para crear un enorme ghetto de millón y medio de refugiados palestinos, con conflictos, atentados y víctimas día sí día también a lo largo de varias décadas?. Porque más allá de favoritismos hacia uno u otro lado, o de opiniones y de análisis políticos y cinematográficos al respecto, que los ha habido y muchos (Hanna K. [Costa-Gravas, 1983] y Los Limoneros [Eran Riklis, 2008], por decir dos) el hecho, incuestionable en su brutalidad sin que pueda ser alterado, es la sistemática ocupación y exterminio de un grupo étnico a manos de otro. Y mientras la ONU y el resto de organizaciones se callan por el enorme miedo a herir la sensibilidad de comparar sus acciones con las que ellos mismos sufrieron años atrás (como un niño víctima de maltrato y que, al crecer, aplica esos maltratos a otros), películas como Ajami [Scandar Cpti y Yaron Shani, 2009] intentan sacar a la luz la dificultad de una situación que, sencillamente, ha provocado la apatía e indiferencia del primer mundo y de las grandes potencias, más interesadas en las masturbaciones de las meninges y otras zarandajas metafísicas que no en demostrar con hechos que toda vida es valiosa. Y que da igual el motivo, ningún genocidio debe tolerarse. Por más que los opresores fuesen antes oprimidos y haya que apiadarse de ellos.

 Nº De Serie: NC/TCM/00542. Escrito Por: The Cineman.
 Publicado El: Sábado, 3 de junio de 2017.

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